Siloé es un lugar físico que aún existe el cual posee un importante valor arqueológico, histórico y religioso. Se trata de un estanque ubicado en la zona sur de Jerusalén, un lugar donde las personas de entonces podían acceder al líquido vital, el agua. Para su construcción se realizó un acueducto que conducía el agua de la Fuente de la Virgen, en el valle del Cedrón, por medio de un túnel cavado en la roca de unos 533 m de largo, 0,61 m de ancho, y entre 1,50 y 4,60 m de alto. Se cree que el acueducto y el estanque original fueron construidos por el rey Ezequías (2 R. 20:20; 2 Cr. 32:30) en el tiempo de su reinado entre 729 - 686 AC.

 El agua del estanque servía para el abastecimiento general del pueblo aunque también  eran usadas con fines rituales y curativos. El baño en agua era esencial para la purificación del cuerpo previo a la presentación en el templo. Además, existen relatos antiguos con antecedentes de capacidades curativas de las aguas de Siloé.  El relato más importante lo encontramos en la biblia en el evangelio de San Juan capitulo 9: 6- 7: “Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo”

En base a los descrito, Siloé como concepto posee signficancia desde sus antecedentes arqueológicos, históricos y religiosos. La significancia que el concepto tiene para nuestro centro de rehabilitación tiene relación con sus antecedentes: ser un lugar accesible a toda persona en el cual converja la esencia del agua, vital para la vida, con capacidades curativas y regeneradoras.

Siloé Centro de Medicina Física y Rehabilitación se proyecta como un lugar de convergencia el cual pueda ofrecer y brindar servicios integrales a sus pacientes con un sello en la atención personalizada y de excelencia.

 

 

 

 

 

 

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